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Por qué las sociedades diversas se dividen y son menos libres

Por qué las sociedades diversas se dividen y son menos libres

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En nuestro países hemos crecido con ideas que se han vendido como «correctas» y como «un orgullo», pero que han resultado ser contraproducentes en muchos aspectos. La democracia es una y la diversidad es otra.


¿Prefieres audio? Aquí el podcast:


Tiempo estimado de lectura: 4 minutos

 

Hablamos de la diversidad como ese supuesto paraíso que hace a Occidente tan «libre», tan «bueno». Nos jactamos de esta idea que nos han vendido como «valor», sin analizarlo cuidadosamente.

Hagámoslo…

Las sociedades y relaciones interpersonales no se construyen sobre la base de la “diversidad”, especialmente en los principios y valores. La diferencia en habilidades, gustos, religión y hasta opiniones sí, pero los valores y principios tienen que ser ampliamente compartidos.

Respetar las diferencias en cuanto a la creencia de Dios, la cultura y las opiniones, está bien dentro de una sociedad libre. Pero tenemos que aceptar que las diferencias de valores, principios y forma de ver la vida podemos aceptarlas, pero es muy difícil convivir con ellas.

Nadie puede negar que lo que ha hecho fuerte por siglos a los Estados Unidos de América ha sido que los valores y principios sobre los que se fundó, han sido ampliamente compartidos. El respeto a los derechos individuales, a la propiedad privada y a la búsqueda de la felicidad, han sido pilares de la cultura estadounidense.

En años electorales, cada grupo político busca unificar a los ciudadanos en torno a valores y principios compartidos, al mismo tiempo que busca dividirlos del contrincante.

Otro ejemplo del cuento de Hadas sobre «la diversidad y las sociedades libres»: Venezuela. Una sociedad «ultradiversa» que empezó a dividirse internamente, porque NO hay valores, ni principios similares compartidos ampliamente por la gente.

¿Qué pasó? ¡Se partió en mil pedazos!

Imagínense tratar de construir una sociedad «libre» sobre la base de la diversidad. Ejemplo: Un grupo cree en mandatos e imposiciones del Estado y otro grupo, no. Gana las elecciones el primero.

¿Qué pasa? Lo que hemos vivido: todos con tapabocas y sin libertad de tránsito.

Las sociedades más solidas en el mundo se respetan mutualmente aquellas cosas que no afectan a un tercero. Yo con mi opinión no te puedo lastimar, tampoco con tener habilidades diferentes a ti, pero cuando se trata de valores y principios, esto determina la forma en la que vemos la vida y si hay diferencias en eso, se hace muy difícil organizarnos socialmente.

¿Entonces cuál es el camino? Esta es mi opinión personal:

La fuerza de una sociedad libre está en que sus valores y principios sean ampliamente compartidos y defendidos. Cuando es así, las reglas de convivencia se establecen con más facilidad y se respetan de forma general.

Esto es más fácil lograrlo en sociedades pequeñas, que se reúnen para convivir compartiendo esas cosas importantes de la vida que tienen en común, no sobre las diferencias marcadas, fingiendo tolerancia y respeto; esa burbuja en algún momento estalla.

Cierro con esto:

Jose Miguel

Jose Miguel

Antes de conquistar el poder, debemos conquistar los medios, por eso fundé esta revista y no un movimiento estudiantil. Esta es mi cuenta de Twitter @JP7___

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