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Los impuestos y el gobierno limitado

¿Los impuestos hacen imposible el gobierno limitado?

Jose Miguel

Jose Miguel

Antes de conquistar el poder, debemos conquistar los medios, por eso fundé esta revista y no un movimiento estudiantil. Estas son mis cuentas de Twitter @JoseMiguel_PG y @JP7___
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Para ponerlo en contexto, imaginemos lo fácil que sería nuestra vida si al tener un negocio, todos los clientes estuviesen obligados a comprarnos lo que ofrecemos aunque no lo quieran o no lo necesiten.


 

¿Prefieres audio? Aquí tienes el podcast:


Tiempo estimado de lectura: 5 minutos

 

Nadie puede decir que no, de hecho, si se niegan a comprarnos van presos o enfrentan severas multas. No importa si nuestro producto o servicio es malo, no te puedes quejar, ni dejarlo de pagar, de hecho, se paga con suscripción periódica y de por vida.

Esta aberración solo existe bajo la figura de una institución: el gobierno. En Twitter escribí:

¿Podríamos limitar el poder de una institución privada a la que el dinero le fluye de forma ilimitada? Para compararlo, usemos a Amazon, una compañía que aunque no tiene recursos ilimitados y depende de que la gente siga considerando valioso su servicio, tiene más poder económico que decenas de países en el mundo.

Muchas personas acusan a Amazon de «poder hacer lo que quiera», porque claro, tienen flujo de dinero constante y abundante. Pero el flujo de dinero de Amazon depende de una decisión voluntaria de la gente, si compran o no; en cambio, el gobierno recibe muchas más veces la cantidad de ese dinero por medio de la amenaza y la imposición.

El dinero es energía y toda energía concentrada, resulta en poder. El poder puede usarse para hacer el bien o para hacer el mal y todos sabemos para cuál de los dos se utiliza el político normalmente.

Para limitar el poder de una institución como el gobierno, hay que limitar la cantidad de energía que este concentra y la principal fuente de energía de la que se vale el Estado para hacer sus marañas es la energía monetaria: el dinero.

El derecho de la gente a decir «sí» o «no» a un producto o servicio, es lo que hace que las empresas compitan por ofrecer lo mejor en el mercado, al mejor precio y con la mejor calidad.

¿Tendríamos productos y servicios de calidad si estuviésemos obligados a comprarlos de forma obligatoria? Es precisamente por eso que es tan difícil conseguir gobiernos a los que podamos considerar «buenos», porque sea como sea su desempeño, estamos obligarlos a sostenerlos económicamente a través de los impuestos.

¿Queremos limitar al gobierno? Hay que empezar por un sistema de financiamiento que le permita a la gente «opt out», salirse de ese sistema si el desempeño de este es mediocre o está siendo usado para fines que no sean más que proteger la vida, libertad y propiedad de quienes lo financian.

¿Pero qué pasa si en realidad el desempeño es bueno y la gente igual no lo quiere pagar? Pues la prestación de esos servicios también debería sostenerse sobre la base de que los pagues o no.

Hay quienes han propuesto que el gobierno podría tener fuentes de auto-financiamiento, como por ejemplo la concesión exclusiva un sector como la lotería. También se habla de que se pague de la misma forma que pagamos por un seguro de carro, de casa o seguro médico.

Pero mientras no tengamos el derecho de aprobar o desaprobar la gestión de un gobierno votando nuestro dinero, el gobierno nunca será limitado y si no es limitado, nosotros viviremos permanentemente en la esclavitud moderna.

Cierro con esto:

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Jeandi

¡Excelente! 👏

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