Antes de hablar de los bots chavistas en redes sociales, quiero comenzar por el principio de esta historia, para refrescarles la memoria a los que no son bots, pero se comportan como tales.
El 3 de enero de 2026, Estados Unidos, bajo la administración de @realDonaldTrump y @marcorubio, hizo lo que ningún otro país habría hecho por Venezuela: arriesgó la vida de sus hombres en una misión militar que terminó con la exitosa captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Ese mismo día, a las 11 a. m. (hora del este), Donald Trump dio una rueda de prensa desde la Casa Blanca en la que narró el éxito del operativo y mencionó claramente lo que pasará en Venezuela tras la captura de Maduro.
Estoy convencido de que la mayoría de los venezolanos o no escucharon la rueda de prensa, o la escucharon pero no prestaron atención, o simplemente no les da la gana interpretar y entender las palabras de Trump.
Las palabras de Trump y Rubio
Trump nunca habló de elecciones en el corto plazo ni tampoco dio un tiempo estimado de la duración de la transición. Mucho menos prometió que las cosas en Venezuela se arreglarían en unos meses.
Lo que sí dijo Trump es que “Estados Unidos gobernará Venezuela hasta que una transición segura se pueda dar”, que “trabajarán con la vicepresidenta de Maduro hasta que esa transición se pueda dar”, que “no apresurarán nada, porque no quieren dejar a cargo a alguien que no piense en el bienestar de Venezuela y los venezolanos” y que “no correrán el riesgo de que todo el trabajo se pierda por hacer las cosas rápido”.
En días posteriores —y hasta la actualidad— tanto Marco Rubio como los encargados de negocios enviados a Venezuela —Laura Dogu y John Barrett— han sostenido que hay un plan de tres fases para Venezuela que incluye:
Seguridad y estabilidad
Recuperación económica
Transición a una Venezuela amigable y democrática
Quizás muchos no están acostumbrados a seguir y respetar planes, pero si hay gente que sigue los planes al pie de la letra, son los estadounidenses.
Los bots chavistas antes de…
No es un secreto para nadie que el chavismo ha pagado laboratorios de bots en redes sociales, incluso a grupos de personas —conocidos como “guerrillas comunicacionales” o “ejércitos de trolls”— para que generen matrices de opinión en internet.
Antes del 3 de enero, estos bots no solo empujaban narrativas en favor del chavismo, sino que eran los principales promotores de las famosas campañas “Venezuela se arregló” y “Regrésate a Venezuela, que está muy bonita”.
Hace unos meses, muchos de los integrantes enchufados a estas guerrillas salieron llorando en redes sociales porque dejaron de recibir los pagos mensuales de $1000 y hasta más, que cobraban solo por escribir mentiras en favor del chavismo en redes. Y lo más evidente aún es que cientos de estas cuentas se quedaron sin la verificación azul de X y otras redes de la noche a la mañana, al mismo tiempo.
Los bots chavistas mutaron después de…
Luego del 3 de enero y la limpieza del “ejército de trolls” por parte del Delcirato, los bots ahora vienen reformados.
La narrativa que han estado construyendo en los últimos meses ya no tiene el objetivo directo de “hacer ver al chavismo bien”, porque si hay algo que la misma Delcy Rodríguez y su hermanito perverso han estado tratando de hacer es mutar al chavismo hacia una figura de izquierda “diplomática”, tercermundista y represiva, para salvar sus propios pellejos.
Ahora, la narrativa que empujan estos bots tiene como propósito la desmoralización del venezolano —que es bien fácil de lograr— luego de la captura de Maduro y Cilia.
Pero lo más obvio de toda esta manipulación en redes sociales es la cantidad de cuentas que publican cosas como: “Venezuela está peor luego del 3 de enero”, “Trump lo único que hace es elogiar a Delcy”, “Venezuela ahora tiene más apagones que antes”, “La economía está peor hoy que antes de que capturaran a Maduro”, “Trump solo quería el petróleo y por eso está feliz con Delcy”, entre otras, acompañadas de memes hechos con inteligencia artificial de Delcy y Trump dándose la mano, celebrando con champaña o riéndose de los venezolanos.
Si bien es cierto que cada día Venezuela está peor que el día anterior, esta ha sido la consecuencia planificada del socialismo promovido por Chávez, Maduro y ahora el Delcirato, porque, aun en su fase terminal, un socialista no querrá hacer las cosas bien.
¿Son todos bots?
La gran mayoría, porque quienes no lo son pueden notar que son cuentas con nombres aleatorios, sin foto de perfil y cuyas publicaciones anteriores no tienen ningún sentido entre sí. No están en redes sociales para interactuar, sino para mantener estas cuentas activas y difundir las narrativas que el chavismo quiera empujar en el momento.
Las cuentas de personas reales, que hablan de esta manera y pueden ser legítimas, no funcionan más que como el “diario” de venezolanos totalmente desmoralizados por los 27 años de crimen socialista organizado desde el régimen.
Son personas que —lamentablemente— sufren de indefensión aprendida, que lo único que han aprendido a hacer en estos años es quejarse de la terrible realidad que el chavismo nos hizo vivir y que difícilmente cambiarán psicológicamente para mejor, porque ya es un hábito.
Una cachetada de realidad…
Ni Trump, ni Rubio ni nadie dijeron que “las cosas en Venezuela cambiarían para mejor de la noche a la mañana”. Tampoco ofrecieron tiempos ni plazos para el cambio en Venezuela, por una razón simple: habría sido irresponsable.
También habría sido irresponsable lo que muchos preguntan: “¿por qué Delcy y no María Corina Machado?”. Usted quizás no lo entiende, pero Trump le hizo un gran favor a María Corina Machado —o a cualquier otro que haya podido estar “a la cabeza” de esta transición— al no otorgarles ningún tipo de poder, porque los cambios no van a ser fáciles ni en poco tiempo.
Y si Trump hubiese asignado a alguien que no fuese Delcy, el venezolano común y corriente, de a pie —que ya aprendió a quejarse de todo— estaría culpando a esa persona de que “no hay ningún cambio”, y no al chavismo, tal como algunos lo hacen ahora.
Así que, mi consejo:
Pónganse los pantalones, asuman la realidad tal y como es, no intenten apresurar absolutamente nada, vuelvan a escuchar las palabras de Trump del 3 de enero, apréndanselas y apéguense al plan.
Y —por lo que más quieran— recuerden siempre que lo que hoy vive Venezuela es culpa de un solo grupo de políticos criminales y de su terrible ideología: la izquierda venezolana, sea chavista rojita o disfrazada de “oposición”.


