El tema migratorio ha estado muy caliente y en boca de muchos últimamente, porque Trump es presidente de Estados Unidos, porque la izquierda mundial lo odia y porque solo nos enteramos de las pocas cosas malas en los medios y nadie habla de lo bueno.
Es hipócrita por parte de la izquierda el cómo critican a Estados Unidos por tener políticas migratorias estrictas y querer reforzarlas, pero no se dice nada de la gran mayoría de otros países que reciben aún menos inmigrantes que Estados Unidos y tienen políticas peores.
Eso ha desencadenado una ola de protestas, violencia y crímenes de los que quiero hablar.
La narrativa de la izquierda:
Alimentan el odio de su gente con narrativas, porque son dueños de los medios y miembros de las juntas directivas de las grandes tecnológicas y redes sociales.
No solo eso, además amasan el poder político en estados gobernados por demócratas, donde la corrupción y los inmigrantes ilegales —especialmente aquellos con crímenes en su historial— abundan.
Han construido una narrativa contra ICE y las deportaciones, que son propias de movimientos subversivos contra la ley y el orden.
Quiero dejar clara una cosa:
Yo desprecio a la institución del gobierno. Dicho eso, la sociedad hoy funciona con esa institución y la mayoría de las personas no solo defienden la supuesta necesidad de un gobierno, sino que apoyan sus leyes. Por eso, hablaré en esos términos.
Las diferencias
Hay una gran diferencia entre el uso de la fuerza por parte de los nazis, los chavistas y sus colectivos en Venezuela, y el uso de la fuerza en Estados Unidos por parte de ICE y las deportaciones.
Los nazis perseguían oponentes políticos y judíos. Los colectivos chavistas nos persiguen por ser disidentes del régimen en Venezuela. ICE busca a personas que viven ilegalmente en el país y han cometido crímenes.
Dentro de la ley y el orden, ICE hace lo correcto, y la gente que apoya al gobierno —demócrata o republicano— es inmoral e hipócrita por no apoyar esos operativos. Los nazis y los colectivos, en cambio, cometieron y cometen crímenes con y desde el gobierno.
Ahora, hablando de la ley y el orden:
Todos los países tienen gobierno. Todos los países tienen fronteras. Todos tienen leyes migratorias. En todos los países, quien entra o vive ilegalmente dentro de un país es ilegal y objeto de deportación. Y si comete un crimen, es también un criminal.
Entre 2020 y 2024, Estados Unidos fue inundado con inmigrantes ilegales que entraron por la frontera sur. Biden los dejó entrar y quedarse. Muchos de ellos son criminales en sus países y ahora aquí.
Sí, fue el mismo gobierno el que los invitó y les dio mecanismos para quedarse, pero eso fue inconstitucional, y el deber de una administración seria es corregir ese problema.
Trump es el único dispuesto a hacerlo
Cualquier otro político no se atrevería a hacer lo que Trump sí, porque a Trump no le importa lo que digan los medios sobre él, y por eso lo odian tanto. Trump simplemente quiere hacer las cosas que otros no.
Las campañas de búsqueda, captura y deportación de inmigrantes son 100 % constitucionales.
Si usted trata de interferir con eso, ante la ley usted está cometiendo un crimen y habrá consecuencias.
Es lamentable que la consecuencia sea la muerte de ciudadanos americanos en manos de funcionarios del Estado. Odio cada vez que eso pasa, pero si usted agita, interfiere, agrede y alborota ante un operativo de seguridad, la probabilidad de que salga herido es muy alta. Si decide correr ese riesgo, es su decisión.
Seamos responsables
Les recuerdo que el gobierno tiene el monopolio del uso de la fuerza —licencia para matar— y ese “privilegio” se lo damos nosotros mismos —los ciudadanos— cada vez que decimos estupideces como “el gobierno es necesario”.
Asuman las consecuencias de sus actos y decisiones.



