Yo no soy mariacorino, pero tampoco caigo en el absurdo de muchos de mis compañeros ideológicos de acusarla de cosas que ella no es, solo porque no habla como uno quisiera, no dice las cosas como uno espera o no se expresa como lo leímos en los libros liberales y libertarios.
Hay muchos que incluso llegan a comparar a María Corina Machado con Henrique Capriles Radonski, Juan Guaidó y Manuel Rosales, e incluso con Leopoldo López. Yo no comparto esas narrativas y explicaré por qué.
María Corina Machado, Chávez y el Capitalismo Popular
Algunos se comportan como si María Corina Machado hubiese “nacido” en 2017, cuando trabajó más de cerca con la MUD. Pero quiero recordarles algo: el único paracaidista en nuestra historia política moderna es el estafador Juan Guaidó, que “nació” en 2019 y “murió” casi de inmediato.
Primero, María Corina Machado es bien conocida por su participación en la organización Súmate, cuyo objetivo era lograr elecciones libres, justas y transparentes. De esa experiencia surge la genialidad de lo que se llevó a cabo el 28 de julio de 2024: proteger las actas de votación y hacerlas de acceso público en línea, para que todo el mundo supiera que el chavismo se ha estado robando las elecciones.
Pero quienes tenemos más años de los que el chavismo lleva en el poder recordamos a María Corina por dos momentos históricos de su carrera política: pintar en las paredes de las zonas populares de Venezuela la consigna “Capitalismo popular” y decirle “ladrón” a Hugo Chávez en su famoso video “Expropiar es robar”.
La corriente ideológica de María Corina Machado
Los más radicales del libertarismo —o ahora del conservadurismo— juzgan a María Corina por no ser como ellos. Hemos llegado a un punto de radicalización política absurda en el que la gente cree que todo lo que no “es de derecha” entonces “es de izquierda”, y viceversa. Lo más vergonzoso de eso es que parece que los mismos “defensores de la libertad” ya olvidaron —o nunca supieron— que lo que uno defiende no es la “extrema derecha”, la cual es ultraconservadora y pro-Estado; lo que defendemos son los derechos individuales: la vida, la libertad y la propiedad.
Está bien que usemos el término “derecha” o “extrema derecha” para separarnos ideológicamente de la izquierda, porque en medio de lo que mi amigo Franklin Camargo llama “la histeria colectiva”, disfrutamos ser chocantes con los zurdos políticos. Pero siempre tenemos que tener presente que lo que nos hace diferentes a ellos no son solo las ideas, sino la razón, y muchos la han estado perdiendo.
María Corina Machado no es de derecha, no es conservadora, no es libertaria, no es como Javier Milei, tampoco es como Donald Trump, Ronald Reagan o Margaret Thatcher. María Corina es liberal clásica, eso que algunos llaman centro liberal.
Estoy de acuerdo en que ser centro liberal te coloca más cerca de la socialdemocracia que de la libertad que defendemos quienes nos movemos más hacia “la derecha”, pero también está claro que eso no la hace de izquierda ni —mucho menos— “igual a ellos”.
María Corina Machado y Vente Joven
Yo he estado en esto de “la política venezolana” desde 2007, cuando Chávez cerró RCTV y perdió el referéndum para la Constitución, y nunca he pertenecido a ninguno de los partidos políticos venezolanos.
En 2014, luego de participar en las protestas, fundé la primera revista digital de ideas de libertad creada en Venezuela. A partir de esta aventura conocí a muchos de los jóvenes que pasaron —y aún pertenecen— a Vente Venezuela, a través de su ala Vente Joven.
Vente Joven formó a muchos jóvenes en las ideas de la libertad. Una buena parte de ellos incluso se separó de la organización porque quiso irse más “hacia la derecha”, y para ellos ser “centro liberal” no era suficiente en el contexto venezolano. Pero también muchos de los que siguen en la organización tienen profundos valores libertarios; simplemente se prepararon para hacer política dentro del sistema tradicional venezolano.
Vente Venezuela ha sido lo más cercano, dentro del sistema político tradicional venezolano, a las ideas de la libertad, aunque haga política de forma tradicional y aunque no sea “la derecha radical” que otros esperan que sea.
Por eso sostengo que nuestro objetivo debería ser crear una organización que supere moral e ideológicamente a Vente Venezuela.
María Corina Machado y la MUD
Ideológicamente hablando, todos los partidos integrantes de la MUD son de izquierda, independientemente de si son socialistas o socialdemócratas. Sus representantes —como Henrique Capriles Radonski, Manuel Rosales, Henry Ramos Allup, Julio Borges, Juan Guaidó y Leopoldo López, por mencionar solo algunos— son ideológicamente de izquierda; de eso no hay duda.
Al igual que muchos, yo me decepcioné y critiqué a María Corina Machado alrededor de 2017, cuando la vi trabajar más de cerca con la MUD y bajar su tono a algo más parecido al de ellos que a lo que ella había sido y a lo que nosotros podíamos esperar.
El chavismo siempre ha despreciado lo que María Corina representa, pero sostengo que los partidos de la MUD la desprecian aún más. Eso fue lo que me decepcionó: verla trabajando con quienes le han hecho la vida imposible en Venezuela.
El chavismo siempre la ha acorralado, insultado y burlado, pero la MUD ha querido borrarla del mapa político venezolano porque, como buenos oportunistas, luego de arruinar el país en la Cuarta República y trabajar de la mano con la Quinta, quieren heredar nuevamente el poder cuando el chavismo caiga.
María Corina, Trump y el Premio Nobel de la Paz
Luego de recibir el Premio Nobel de la Paz y huir de Venezuela, María Corina ha hecho otra genialidad política: ofrecerle a Trump el Premio Nobel de la Paz en nombre de todos los venezolanos.
De esa acción, estoy seguro de que saldrán muy buenas relaciones entre ella y la administración Trump, porque todos sabemos que a Trump le encanta la atención y todo lo que le alimente el ego.
Ahora bien, comparto las declaraciones de Trump sobre María Corina y su falta de influencia dentro de Venezuela para liderar una transición en este punto, porque ni el chavismo ni la falsa oposición la obedecerán; solo tratarán de sabotearla.
Si María Corina Machado llega a liderar Venezuela, será a través del voto. Ella lo sabe; ese siempre ha sido su foco y sería la única forma en la que pueda hacer que las otras fuerzas políticas del país tengan que respetarla. Y es ahí donde todos los libertarios, conservadores, anarco-capitalistas o cualquier corriente liberal que no comulgue con ella deberán prepararse, porque si no quieren que ella gobierne “porque es de izquierda” —como dicen—, entonces deberán ganarle en elecciones.
¿Cuál es mi escenario ideal?
Que en Venezuela surja un Javier Milei, un Donald Trump (políticamente hablando), una Margaret Thatcher o un Ronald Reagan venezolano que sepa comunicarse, hablar sin pelos en la lengua, tomar acciones y no tenga miedo de hacer lo que sea necesario.
Lo ideal sería competir políticamente con personas como María Corina Machado y no seguir en el mismo círculo vicioso de izquierda que existe en Venezuela. Pero para eso faltan años, porque quienes mandan ahorita son Donald Trump y Marco Rubio, hasta que el aparato político chavista sea desmontado por ellos mismos bajo la presión económica y militar de Estados Unidos.



