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Por qué unos países son ricos y otros son pobres

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Hay muchas teorías y quizás lo que le sirve a unos, no le sirve a otros, pero hay patrones.


 

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Tiempo estimado de lectura: 6 minutos

 

Lo bueno de que a unos países les vaya muy bien es que los países a los que no, se pueden copiar, si quieren, claro está. Latinoamérica -lamentablemente- parece tener una relación sadomasoquista con el fracaso y cuando se trata de copiar, nuestros países copian lo malo: Cuba, Venezuela, Argentina, Chile y los que sigan sumando la cuenta, sirven de ejemplo… ¿O mal ejemplo, debería decir?

Lo cierto es que sí, hay países a los que les ha ido -y les va muy bien- y otros a los que les va mal y cada día peor. ¿Por qué? ¿Qué hace que a unos les vaya genial y otros vivan en un eterno agujero?

Comencemos por las teorías:

Si bien es cierto que los climas implacables obligan a planificar la vida de forma más organizada, también se puede ser holgazanes en países con 4 estaciones y ser muy productivos en países con climas más amigables.

Otra teoría -que yo mismo he creído- es la de la ética protestante y el catolicismo. Muchos hemos creído que dependiendo de la religión que se practica, una sociedad puede ser rica o pobre, pero hay países protestantes pobres y católicos muy ricos también.

Yo escribí sobre esta teoría en este mensaje del editor, pero no podemos afirmar que ha sido la religión la que determine si el país será rico o no.

Veamos otra teoría:

Y como fueron los «próceres» los que «ganaron», ellos escribieron la historia a conveniencia y los latinoamericanos crecimos creyendo que «España había cruzado el Atlántico para saquearnos», cuando en realidad traían civilización, avance y -por supuesto- querían un beneficio a cambio, cosa que es normal.

Vamos a resumir los mitos:

– Sí, un clima implacable nos obliga a planificar.
– Sí, los principios de la religión pueden determinar nuestro comportamiento y destino.
– Sí, los que nos colonizaron también sacaron su provecho.

Pero estas cosas no son las que determinan la riqueza.

Repito lo que dije al principio: lo bueno de que a unos países les vaya bien es que, los países a los que no se pueden copiar.

Hay patrones en los países más ricos, que no existen en los países pobres. Los países ricos usan el capital (dinero y maquinaria) para producir mucho más de lo que necesitan. Tienen leyes (reglas del juego) más puntuales, claras y justas.

En estos países producen y distribuyen los privados y son estos los que disfrutan del resultado. La gente cree fielmente en el trabajo duro y tienen la voluntad para hacer lo que otros no. La burocracia es infinitamente inferior que en los países pobres y la intervención del gobierno es mínima en comparación con países socialistas.

Estas cosas hacen la diferencia, en cambio:

Mientras ese es el patrón en los países pobres o tercermundistas, en los países ricos no pierden el tiempo y se aseguran que la vía hacia el desarrollo esté bien pavimentada con uso apropiado del capital, pocas reglas y muy claras, con un sistema de producción y distribución privado, con ciudadanos que son dueños de sus propiedades, con voluntad de trabajo duro, desprecio por la burocracia y gobiernos limitados.

¿Queremos países prósperos y una vida libre? Repito:

– Usemos el capital
– Pocas reglas y muy claras
– Que produzcan y distribuyan los privados
– Que los ciudadanos sean dueños, no los políticos
– Voluntad de trabajo
– Cortemos la burocracia
– Estado y gobierno PEQUEÑIIIITOS

Es todo.

Hasta la próxima semana.
José Miguel

Jose Miguel

Jose Miguel

Antes de conquistar el poder, debemos conquistar los medios, por eso fundé esta revista y no un movimiento estudiantil. Esta es mi cuenta de Twitter @JP7___

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